sábado, 29 de agosto de 2009

La Radiografía del Hombre Próspero - Parte 4

Jesús es nuestro máximo ejemplo de una persona próspera, sin embargo, en 2 Corintios 8 dice:

2 Corintios 8:9 (La Biblia de las Américas)
9 Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de su pobreza llegarais a ser ricos.

2 Corintios 8:9 (Nueva Versión Internacional)
9 Ya conocen la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que aunque era rico, por causa de ustedes se hizo pobre, para que mediante su pobreza ustedes llegaran a ser ricos.

Veamos el significado de las palabras pobreza y riqueza en este pasaje:

La palabra pobreza es ptoqueia, que según Vine significa: “Miseria. Se utiliza de la pobreza que Cristo experimentó voluntariamente en favor nuestro”

La palabra pobre es ptoqueuo que significa: “Ser tan pobre como un mendigo”

La palabra rico es plouteo que significa: “Ser rico; del enriquecimiento de los creyentes por cuanto Él se hizo pobre (2 Corintios 8:9; expresando el tiempo aoristo lo completo de la acción, con resultados permanentes).”

Jesús pagó el precio en la cruz para que seamos esa clase de persona.

Filipenses 2:5-8
5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Jesús no era pobre, el se hizo pobre para poder hacernos personas prósperas.

La pregunta es cuando es que se hizo pobre.

jueves, 27 de agosto de 2009

La Radiografía del Hombre Próspero - Parte 3

En los versos 4 y 5 vemos el carácter de la persona justa: es clemente, misericordioso y justo; es una persona compasiva con el necesitado.

Proverbios 19:17
17 A Jehová presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.

Proverbios 19:17 (Palabra de Dios Para Todos)
17 Ayudar al pobre es hacerle un préstamo al Señor; Dios mismo te recompensará.

Proverbios 19:17 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
17 Prestarle al pobre es como prestarle a Dios. ¡Y Dios siempre paga sus deudas!

Eso es lo que hace una persona prospera.

En los versos 5 y 6 vemos que el hombre justo es una persona práctica e inteligente, alguien que gobierna sus asuntos con criterio; lo cual hace que no resbale jamás; pues no hace las cosas de manera alocada,

En los versos 7 y 8 vemos que es un hombre que camina confiado en el Señor; su corazón esta firme y seguro a pesar de las circunstancias.

No es una persona que viva afanada por las preocupaciones de la vida, sabe quien es su Dios y conoce Su Palabra.

Jesús nos dijo estas palabras en Mateo 6:

Mateo 6:25-34
25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?
28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;
29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.
30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

Y en el verso 9 vemos que es una persona dadora; es alguien que reparte y da a las personas en necesidad.

La persona prospera tiene estás características.

domingo, 23 de agosto de 2009

La Radiografía del Hombre Próspero - Parte 2

En el verso 3 dice: “Bienes y riquezas hay en su casa.”

Dios no quiere que pasemos necesidad; ni que vivamos una vida de segunda clase; como dice en Filipenses 4:19: “Él suple todas nuestras necesidades”.

El Salmo 34:10 dice que los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.

Salmo 34:10
34 Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.

Salmo 34:10 (Nueva Versión Internacional)
34 Los leoncillos se debilitan y tienen hambre, pero a los que buscan al Señor nada les falta.

Salmo 34:10 (Palabra de Dios Para Todos)
34 Hasta los más poderosos sufren de hambre porque les falta la comida. Pero a la gente que busca ayuda en el Señor nada le hará falta.


Interesante lo que dice la traducción Palabra de Dios Para Todos; aún los más poderosos sufre de hambre; pero los que busquen la ayuda del Señor nada les hará falta.

Tenemos un "seguro" que no tienen los más poderosos.

Todo lo que queramos está a nuestra disposición; como dijo Pablo en 1 Timoteo 6:17, Dios nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.

1 Timoteo 6:17 (Nuevo Testamento de Arcas y Fernández)
17 A los ricos de este mundo incúlcales que no sean arrogantes. Que no pongan su esperanza en algo tan inseguro como el dinero, sino en Dios, que nos concede disfrutar de todo en abundancia.

1 Timoteo 6:17 (Biblia de Jerusalén)
17 A los ricos de este mundo recomiéndales que no sean altaneros ni pongan su esperanza en lo inseguro de las riquezas sino en Dios, que nos provee espléndidamente de todo para que lo disfrutemos

viernes, 21 de agosto de 2009

La Radiografía del Hombre Próspero - Parte 1

La Radiografía del Hombre Próspero

El Salmo 112 nos muestra la radiografía del hombre próspero.

Salmo 112
1 Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
2 Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita.
3 Bienes y riquezas hay en su casa, y su justicia permanece para siempre.
4 Resplandeció en las tinieblas luz a los rectos; es clemente, misericordioso y justo.
5 El hombre de bien tiene misericordia, y presta; gobierna sus asuntos con juicio,
6 Por lo cual no resbalará jamás; en memoria eterna será el justo.
7 No tendrá temor de malas noticias; su corazón está firme, confiado en Jehová.
8 Asegurado está su corazón; no temerá, hasta que vea en sus enemigos su deseo.
9 Reparte, da a los pobres; su justicia permanece para siempre; su poder será exaltado en gloria.
10 Lo verá el impío y se irritará; crujirá los dientes, y se consumirá. el deseo de los impíos perecerá.

El verso 1 nos da la clave de su prosperidad, el hombre próspero teme (reverentemente) a Dios y se deleita en gran manera en Su Palabra.

Como dice en el Salmo 1:

Salmo 1:1-3
1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.
3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.

Una de las claves principales de la prosperidad es que Dios y Su Palabra son lo primero en su vida; como vimos antes en Deuteronomio 8:18: “Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas.”

El hombre próspero sabe que Dios es la raíz y la fuente de su prosperidad y por eso hace las cosas que están escritas en Su Palabra.

En el verso 2 vemos que la descendencia del hombre próspero será poderosa y bendita.

Como decía el salmista en el Salmo 37:25: “No he visto justo desamparado ni su descendencia que mendigue pan.”

miércoles, 19 de agosto de 2009

La prosperidad no es solo dinero - Parte 3

La prosperidad no es solo dinero

por Kenneth Copeland


La prosperidad verdadera

Lo que el mundo define como prosperidad material (prosperidad de los sentidos) incluye el oro, la plata, el prestigio social y el poder económico y político. Y lo que el mundo define como prosperidad mental (prosperidad del alma) es «saberlo todo».

Sume estos dos conceptos y el resultado será una persona que usa su mente para obtener poder político y económico. Para el mundo, esto constituye la definición total de prosperidad, y usted puede ver fácilmente las desventajas.

La prosperidad verdadera es la capacidad de solventar las necesidades humanas en cualquier aspecto de la vida. La riqueza y el poder no pueden satisfacer todas las necesidades.

El dinero es un dios pésimo: no puede comprar la salud ni prevenir que las dolencias o enfermedades controlen el cuerpo humano. Es cierto que se puede usar para comprar, hasta cierto punto, la salud, pero la forma de sanar que el mundo utiliza es en realidad muy limitada.

En el ámbito mental, una persona puede saberlo todo y aun así no tener la capacidad de utilizar ese conocimiento para obtener el dinero o la salud que necesita.

Solo la Palabra

¿Qué produce la prosperidad espiritual, mental y física? ¿Qué une a estos aspectos? La Palabra de Dios. En Hebreos 4:12, la Biblia dice que «la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos», también dice que «penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón».

Cuando usted anda en la palabra de Dios, prosperará y tendrá salud. La voluntad de Él para con nosotros es que tengamos salud total, y que todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo (1 Ts 5:23). ¡Alabado sea Dios!


lunes, 17 de agosto de 2009

La prosperidad no es solo dinero - Parte 2

La prosperidad no es solo dinero

por Kenneth Copeland


Cómo controlar la voluntad

Algunas personas dicen «Señor, ayúdame a quebrantar mi voluntad». Dios no quiere que usted tenga una voluntad quebrantada para que Él pueda dominarla. Lo que Él desea es que usted someta por completo su voluntad a la de Él para que ambas trabajen unidas.

Cuando Dios creó al hombre, le dio una voluntad con poder. En realidad, es una voluntad divina porque otorga al hombre el derecho de escoger su destino para la eternidad. Solamente un dios tiene ese poder. El hombre fue hecho a imagen de Dios y se le dio la voluntad para que tome sus propias decisiones.

Usted puede irse al infierno si así lo desea, y Dios respetará su derecho a hacerlo; por supuesto usted no tiene que ir ahí, pero tiene la libertad de hacerlo. Por otra parte, usted puede escoger a Jesucristo y a la Palabra de Dios y pasar la eternidad junto a su Padre Celestial. ¡Qué privilegio! La decisión es suya.

Cuando el alma de una persona prospera, su voluntad está en armonía con la voluntad de Dios. ¿Cómo puede usted estar en armonía con la voluntad de Dios? Mientras no conozca lo que su Palabra dice, no podrá hacerlo, pues la Palabra y la voluntad de Dios son una misma cosa. Una persona sincera no puede tener voluntad para algo y expresar lo contrario. Si usted está en armonía con la Palabra de Dios, quiere decir que está en armonía con la voluntad de Dios.

Cómo dominar la naturaleza emotiva

Hablemos ahora acerca de nuestros sentimientos, que son parte del alma. En primer lugar, Dios lo creó a usted con una naturaleza emotiva. Usted fue creado a imagen de Él, por lo tanto, Dios también debe de tener sentimientos.

Las escrituras confirman que Jesús lloró (Juan 11:35) y que Dios se ríe (Salmo 2:4). Por supuesto que expresar los sentimientos no es malo, sin embargo, para que nuestra alma prospere, no debemos dejarnos llevar por los sentimientos.

Los Evangelios revelan que Jesús sintió compasión. Él dijo que solamente hizo lo que vio a su Padre hacer, por lo que la compasión es una persona: el Padre. Jesús expresó sus sentimientos, pero no se dejó llevar por estos. Él siempre ejerció dominio propio, y nos dio el ejemplo a seguir: el alma que prospera debe mantener siempre sus sentimientos en armonía con la palabra de Dios.

Su prosperidad y su salud nunca serán mayores que la prosperidad y la salud de su alma. Usted puede ser un creyente nacido de nuevo, incluso ser lleno del Espíritu Santo, y sin embargo no prosperar en su alma.

Por ejemplo, una santa mujer de Dios que viva en la pobreza, podrá hacer, por medio de la oración, que haya avivamiento en la iglesia y que todos en el pueblo sean salvos, pero estar siempre enferma y en cama por no creer lo que dice la palabra de Dios con respecto a su propia salud.


. . .continuará

sábado, 15 de agosto de 2009

La prosperidad no es solo dinero - Parte 1

La prosperidad no es solo dinero

por Kenneth Copeland

Las creencias tradicionales nos han llevado a considerar la prosperidad como algo antibíblico. Sin embargo, inspirado por el Espíritu Santo, Juan dice que su deseo es que prosperemos y tengamos salud. Más adelante, en el versículo 11 de 3 Juan, nos indica: «Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios». Si la prosperidad fuera algo antibíblico, ¿por qué Él desea que prosperemos? Como ve, la prosperidad en sí no es mala.

El dinero no es la raíz de todos los males. El amor al dinero es la raíz de todos los males (1 Ti 6:10), y existen personas cometiendo este pecado, ¡sin poseer ni un peso! Sin embargo, quiero que usted entienda que la prosperidad abarca mucho más que las finanzas.

Cuando Juan dijo que deseaba que prosperemos y tengamos salud, añadió la oración
«así como prospera tu alma». El hombre es espíritu: tiene un alma que consiste de la mente, la voluntad y los sentimientos y, además, el hombre habita en un cuerpo. Por lo tanto, existen la prosperidad espiritual, la mental y la física.

Para prosperar espiritualmente, usted debe nacer de nuevo. Cuando usted recibe a Jesús como su Salvador y como el Señor de su vida, su espíritu nace de nuevo y se restablece la comunión con el Padre celestial. Eso lo coloca a usted en posición de recibir de Él todo que lo su Palabra promete.

Para que su alma prospere, usted debe ser capaz de controlar su mente, su voluntad y sus sentimientos. El acumular mucho conocimiento no significa que su mente esté prosperando. La prosperidad mental ocurre cuando usted utiliza la información que ha adquirido; cuando usted controla su mente en lugar de ella a usted. En 2 Corintios (10:5) se indica: «… derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo». La persona que hace esto tiene control de su mente y está en posición de prosperar mentalmente. Si la Palabra de Dios no vive y opera en usted, no tendrá el dominio completo de su mente. De la misma forma es como debe controlar su voluntad.


. . .continuará

jueves, 13 de agosto de 2009

Caminando en la Verdad - Parte 6

Debemos reconocer que es Dios quien bendice la obra de nuestras manos; no podemos ser egocéntricos y pensar que todo viene por nuestra parte; Dios utiliza nuestras habilidades pero cuando las unimos con Su poder es que se producen las riquezas en nuestras vidas.

Génesis 12:1-3; 13:2,5-6
1 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.
2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.
3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
2 Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro.
5 También Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas.
6 Y la tierra no era suficiente para que habitasen juntos, pues sus posesiones eran muchas, y no podían morar en un mismo lugar.


Aquí vemos como Abraham confió en la habilidad de Dios para prosperarlo; no le importaba hacía donde ir sabía que su camino iba a ser prosperado.

Por otro lado Lot confió en lo natural, y eligió lo que aparentemente era la mejor tierra, la cual finalmente se convirtió en su perdición.

Isaías 1:19
19 Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra.

Isaías 1:19 (Biblia Latinoamericana)
19 Si ustedes quieren obedecerme, comerán lo mejor de la tierra.

Isaías 1:19 (Biblia del Pueblo de Dios)
19 Si están dispuestos a escuchar, comerán los bienes del país.

Isaías 1:19 (Palabra de Dios Para Todos)
19 Si ustedes están dispuestos a obedecerme, entonces disfrutarán las riquezas del país.

Isaías 1:19 (Nueva Versión Internacional)
19 ¿Están ustedes dispuestos a obedecer? ¡Comerán lo mejor de la tierra!


Dios quiere que nosotros prosperemos, el quiere que comamos lo mejor de la tierra, que nuestra vida sea plena, pero para hacerlo debemos estar conectados con la fuente de la bendición, debemos estar dispuestos a obedecerlo.

Caminemos en la verdad de la Palabra de Dios.

martes, 11 de agosto de 2009

Caminando en la Verdad - Parte 5

2 Corintios 5:17
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

2 Corintios 5:17 (Nácar – Colunga)
17 De suerte que el que está en Cristo es una criatura nueva y lo viejo pasó, se ha hecho nuevo.

2 Corintios 5:17 (Nueva Versión Internacional)
17 Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!


Cuando nacimos de nuevo fuimos hechos una nueva creación y una de las características nuevas es que la maldición ya no opera en nuestras vidas, pues ahora tenemos un pacto de bendición.

Salmo 23:1
Jehová es mi pastor; nada me faltará.

Salmo 23:1 (The Message)
El Señor es mi Pastor, no necesito ninguna cosa

Salmo 23:1 (Biblia del Pueblo de Dios)
El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.


Nada, nada, absolutamente nada puede faltar; por eso no necesito ninguna cosa mi Pastor ha provisto todo lo necesario para que nada me falte

3 Juan 2
2 Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.


En este nuevo pacto la voluntad de Dios es que prosperemos en todas las cosas; pero para llegar a esto nuestra alma debe ser prosperada.

Deuteronomio 8:7-18
7 Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes;
8 tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel;
9 tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltará nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás cobre.
10 Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado.
11 Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy;
12 no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites,
13 y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente;
14 y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre;
15 que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal;
16 que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien;
17 y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza.
18 Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.


El hecho de que estemos bajo un nuevo pacto no significa que este no tenga responsabilidades por parte nuestra. Debemos entender en primer lugar que la prosperidad divina viene de parte de Dios y no de nuestras propias habilidades.


. . .continuará

domingo, 9 de agosto de 2009

Caminando en la Verdad - Parte 4

La clave para todo esto es dejar que la Palabra de Dios sea lo primero en nuestra vida; para poder guardarla y hacer todo lo que ella dice.

2 Crónicas 20:20
20 Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos Salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.


Aquí volvemos a encontrar la clave de la prosperidad, estar oyendo lo que Dios quiere decirnos a través de su Palabra y la voz de sus ministros.

La Palabra de Dios debe ser lo primero en nuestras vidas si queremos ser bendecidos económicamente.

Juan 8:31-32
31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.


Recordemos que andar en prosperidad es andar en verdad, y esa verdad es la que nos hace libres de la pobreza.

La voluntad de Dios es nosotros seamos prosperados.

En Deuteronomio 28 vemos las bendiciones y las maldiciones de la ley; en los versos 1 al 14 vemos las bendiciones que venían por el cumplimiento de ella, mientras que en los versos 15 al 68 nos encontramos por las maldiciones que venían por no cumplirla.

En los primeros 14 versos podemos ver el caminar de una persona que vive en la prosperidad de Dios.

Deuteronomio 28:1-14
1 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.
2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.
3 Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo.
4 Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.
5 Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar.
6 Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.
7 Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti.
8 Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da.
9 Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos.
10 Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.
11 Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar.
12 Te abrirá Jehová su buen tesoro,
el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.
13 Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas,
14 y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles.


En los siguientes versos podemos como la maldición de la ley consiste en pobreza. Enfermedad y muerte espiritual.

Gálatas 3:13-14,29
13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero),
14 para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.
29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.


Cristo nos redimió de la maldición de la ley, al morir en la cruz él pago el precio para que no tuviésemos que morir espiritualmente, para que no andemos en enfermedad y para que no pasemos pobreza.

Ahora somos de linaje de Abraham y herederos conforme a la promesa.


. . .continuará

viernes, 7 de agosto de 2009

Caminando en la Verdad - Parte 3

Muchas personas tienen problemas con el dinero; un hermano me dijo una vez: “No quiero dinero, porque si lo tengo me voy a volver loco.”

Pero no es el dinero el que nos vuelve locos, es el amor al dinero.

1 Timoteo 6:10
10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

1 Timoteo 6:10 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
10 Porque todos los males comienzan cuando sólo se piensa en el dinero. Por el deseo de amontonarlo, muchos se olvidaron de obedecer a Dios, y acabaron por tener muchos problemas y sufrimientos.

1 Timoteo 6:10 (Biblia del Pueblo de Dios)
10 Porque la avaricia es la raíz de todos los males, y al dejarse llevar por ella, algunos perdieron la fe y se ocasionaron innumerables sufrimientos.


No nos engañemos, el dinero no es malo, lo que es malo es el amor al dinero.

El amor al dinero es la avaricia, la codicia o el estar pensando todo el tiempo en el dinero.

El dinero es amoral no es bueno ni malo, la moral del dinero viene con el uso que nosotros le damos. Por ejemplo, es dinero que se usa para comprar drogas es malo; pero el dinero que se invierte en las misiones es bueno. ¿Qué cosa le dio el valor? Su uso.

Tener dinero no es malo, pero si ser codiciosos por él.

Salmo 1:1-3
1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. 3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.


Si la prosperidad fuera mala, Dios no nos daría la clave para tenerla.

Josué 1:8
8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Josué 1:8 (Biblia Latinoamericana)
8 Releerás constantemente este libro de la Ley. Lo meditarás día y noche para que actúes en todo según lo que allí está escrito: de ese modo llevarás a cabo tus proyectos y tendrás éxito.

Josué 1:8 (Biblia del Pueblo de Dios)
8 Que el libro de esta Ley nunca se aparte de ti: medítalo día y noche, para obrar fielmente en todo conforme a lo que está escrito en él. Así harás prosperar tus empresas y tendrás éxito.


El deseo de Dios es que hagamos prosperar todos nuestros caminos y empresas, que llevemos a cabo nuestros proyectos, que todo nos salga bien y que tengamos éxito

La clave para todo esto es dejar que la Palabra de Dios sea lo primero en nuestra vida; para poder guardarla y hacer todo lo que ella dice.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Caminando en la Verdad - Parte 2

Muchas personas tienen problemas con el proverbio que recopiló Salomón en Proverbios 30:7-9.

Proverbios 30:7-9
7 Dos cosas te he demandado; No me las niegues antes que muera:
8 Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario;
9 No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios.

Para entender mejor este pasaje veamos quien fue Salomón y que cosa era para él la pobreza y la riqueza, ya fue el hombre más rico que existió.

2 Crónicas 9:22-28
22 Y excedió el rey Salomón a todos los reyes de la tierra en riqueza y en sabiduría.
23 Y todos los reyes de la tierra procuraban ver el rostro de Salomón, para oír la sabiduría que Dios el había dado.
24 Cada uno de éstos traía su presente, alhajas de plata, alhajas de oro, vestidos, armas, perfumes, caballos y mulos, todos los años
25 Tuvo también Salomón cuatro mil caballerizas para sus caballos y carros, y doce mil jinetes, los cuales puso en las ciudades de los carros, y con el rey en Jerusalén.
26 Y tuvo dominio sobre todos los reyes desde el Eufrates hasta la tierra de los filisteos, y hasta la frontera de Egipto.
27 Y acumuló el rey plata en Jerusalén como piedras, y cedros como los cabrahigos de la Sefela en abundancia.
28 Traían también caballos para Salomón, de Egipto y de todos los países.

Debemos conocer la vida de Salomón para saber lo que es vivir con lo justo. Es vivir con todas nuestras necesidades suplidas y vivir en gran abundancia.

Filipenses 4:19
19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.

Dios quiere que vivamos una vida de abundancia con todas las necesidades suplidas.


. . .continuará

lunes, 3 de agosto de 2009

Caminando en la Verdad - Parte 1

Caminando en la Verdad


Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.

Pues mucho me regocijé cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio de tu verdad, de cómo andas en la verdad.

No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad.

- 3 Juan 2-4


El andar en prosperidad es caminar en la verdad la verdad de la Palabra de Dios.


Mucha gente ataca el mensaje de prosperidad porque no lo conoce; o porque tienen ideas preconcebidas acerca de que la prosperidad es algo malo y causa orgullo espiritual.


Pero veamos lo que dice Isaías 48:17: “Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir.”


La Biblia de las Américas lo pone así: “Así dice el SEÑOR, tu Redentor, el Santo de Israel: Yo soy el SEÑOR tu Dios, que te enseña para tu beneficio, que te conduce por el camino en que debes andar.”


Dios nos enseña para nuestro provecho, para nuestro beneficio, y nos conduce por el camino que debemos andar.


Un predicador amigo mío, fue invitado a una iglesia al sur de Chile, durante una semana estuvo predicando acerca de prosperidad divina, y veía como la gente respondía y ofrendaba abundantemente, sin embargo cuando terminó de predicar solo le dieron una ofrenda pequeña que ni siquiera cubría su pasaje de regreso.


Como era amigo de la pastora le preguntó porque le estaban entregando tan poco después de una semana de trabajo. Ella le dijo que pensaba que si a un predicador se le daba una buena ofrenda podía volverse orgulloso y apartarse del Señor.


Nada más lejos de la verdad; las riquezas son la remuneración de la humildad.


En Proverbios 22:4 Dice: “Riquezas, honra y vida Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová”.


Santiago 1:9

9 El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación;


Hay una diferencia entre ser humilde y tener humilde condición. La humildad es someterse a la voluntad de otro y renunciar a la suya propia, la persona de humilde condición es una persona pobre.


Una persona humilde es la que acepta la Palabra y la voluntad de Dios como un hecho y se entrega a ella, dejando de lado sus propios deseos. Esa es la persona que Dios bendice.

Si la enfermedad intenta atacarlo, no se cede a las sensaciones de su cuerpo, ni a sus propios pensamientos sino dice: “Soy sano por las llagas de Jesús”:


Si el diablo trata de atacarlo con pobreza, no se tira a la desesperación sino dice: “Mi Dios suple todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”


Deuteronomio 8:18

18 Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.


Si la prosperidad fuese algo malo, Dios no nos hubiera dado el poder para hacerlas. Si rechazamos la prosperidad estamos rechazando la confirmación de nuestro pacto.


. . .continuará

sábado, 1 de agosto de 2009

El diezmo: ¿es para nuestro tiempo?

El diezmo: ¿es para nuestro tiempo?

por Kenneth Copeland

«Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde» (Malaquías 3:10).

Me asombra ver a muchos creyentes malgastar su energía debatiendo si el diezmo es o no una doctrina del Nuevo Testamento. He oído a personas decir: «El diezmo es parte de la ley y nosotros no estamos bajo la ley sino bajo la gracia. Por esa razón, yo no diezmo. Sí doy ofrendas, pero no diezmo».

Los que piensan así están engañados. El diezmo ni siquiera empezó con la ley. Según Génesis 4:1-4, antes que la ley fuera dada a Moisés, Abel y Caín trajeron las primicias de su labor a Dios, y de nuevo en Génesis 14 vemos a Abraham diezmando, antes que la ley fuera dada.

Abraham y 318 de sus siervos armados habían vencido a un grupo de reyes enemigos; los mataron y recuperaron todos los bienes. Lo primero que Abram hizo fue dar a Melquisedec los diezmos de todo. El sacerdote Melquisedec bendijo a Abram y dijo: «Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo» (vv. 19-20).

Así pues, el diezmo no empezó con la ley. La ley explicó el diezmo, describió el procedimiento de este y lo exigió. Pero ¿está el diezmo incluido también en el Nuevo Pacto?

Para contestar esta pregunta, leamos primero Hebreos 7:1-8:

Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz; sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre. Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aun Abraham el patriarca dio diezmos del botín. Ciertamente los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es decir, de sus hermanos, aunque éstos también hayan salido de los lomos de Abraham. Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas. Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor. Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive.

¿Qué significan estos versículos? Simplemente, que Melquisedec fue un hombre sin registro de nacimiento. Su genealogía no podía vincularse a Leví ni a su tribu sacerdotal. No obstante, Melquisedec fue constituido sacerdote por Dios y recibió los diezmos de Abraham.

No se puede argumentar que el diezmo esté limitado solo a la ley porque esto sucedió cuatrocientos años antes de la ley. Hebreos 5:6 nos dice que Jesús es Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec. Él tiene todos los derechos que Melquisedec tuvo, incluido el derecho de bendecir el diezmo.

Bajo el Nuevo Pacto, Jesús no se limita a recibir nuestros diezmos, también los bendice y nos bendice a nosotros tal como Abraham fue bendecido. ¿Por qué? Como dice Gálatas 3:14, «para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles».

El día que Melquisedec bendijo a Abraham, esa misma bendición nos fue dada a nosotros por medio de Jesucristo, nuestro Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec. Si Melquisedec bendijo a Abraham, ¿cuánto más Jesús nos bendecirá?

Ahora bien, ¿cómo activamos esa bendición? Poniendo nuestra fe en la Palabra de Dios, pero la fe sin actos de obediencia que la respalden está muerta (Santiago 2:17). Como la fe verdadera consiste en actuar con base en lo que creemos, si creemos que somos bendecidos junto con el creyente Abraham, también haremos lo que él hizo: entregar el diezmo a nuestro fiel Sumo Sacerdote.

Diezmar activa la bendición de Dios en nuestras finanzas. Lea Malaquías 3:10-12, donde Dios promete que cuando usted diezma, Él reprenderá al devorador y le prohibirá tocar sus finanzas. Esa promesa está tan vigente hoy como siempre porque cuando Dios reprende al diablo, la reprensión es permanente.

Por eso, si usted quiere contar con el Todopoderoso en sus finanzas, traiga todos los diezmos al alfolí para que «haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos».

Definitivamente, ¡sí! Diezmar está incluido en el Nuevo Pacto. No espere hasta quedar entre la espada y la pared para ejercer su fe en el campo de las finanzas. Empiece a diezmar mientras las cosas marchen bien. Aprenda ahora a actuar conforme a la Palabra; y cuando Satanás trate de ponerlo contra la pared, usted podrá sonreír y saber que todo está bajo control, ya que el poder del diablo sobre sus finanzas ha sido destruido. Si usted está firme en el pacto de Dios y ejerce sus derechos como diezmador, Satanás no tendrá chance contra usted.


Tomado de: One Word From God Can Change Your Relationships de Kenneth y Gloria Copeland