La Radiografía del Hombre Próspero
El Salmo 112 nos muestra la radiografía del hombre próspero.
Salmo 112
1 Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
2 Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita.
3 Bienes y riquezas hay en su casa, y su justicia permanece para siempre.
4 Resplandeció en las tinieblas luz a los rectos; es clemente, misericordioso y justo.
5 El hombre de bien tiene misericordia, y presta; gobierna sus asuntos con juicio,
6 Por lo cual no resbalará jamás; en memoria eterna será el justo.
7 No tendrá temor de malas noticias; su corazón está firme, confiado en Jehová.
8 Asegurado está su corazón; no temerá, hasta que vea en sus enemigos su deseo.
9 Reparte, da a los pobres; su justicia permanece para siempre; su poder será exaltado en gloria.
10 Lo verá el impío y se irritará; crujirá los dientes, y se consumirá. el deseo de los impíos perecerá.
El verso 1 nos da la clave de su prosperidad, el hombre próspero teme (reverentemente) a Dios y se deleita en gran manera en Su Palabra.
Como dice en el Salmo 1:
Salmo 1:1-3
1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.
3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.
Una de las claves principales de la prosperidad es que Dios y Su Palabra son lo primero en su vida; como vimos antes en Deuteronomio 8:18: “Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas.”
El hombre próspero sabe que Dios es la raíz y la fuente de su prosperidad y por eso hace las cosas que están escritas en Su Palabra.
En el verso 2 vemos que la descendencia del hombre próspero será poderosa y bendita.
Como decía el salmista en el Salmo 37:25: “No he visto justo desamparado ni su descendencia que mendigue pan.”
El Salmo 112 nos muestra la radiografía del hombre próspero.
Salmo 112
1 Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
2 Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita.
3 Bienes y riquezas hay en su casa, y su justicia permanece para siempre.
4 Resplandeció en las tinieblas luz a los rectos; es clemente, misericordioso y justo.
5 El hombre de bien tiene misericordia, y presta; gobierna sus asuntos con juicio,
6 Por lo cual no resbalará jamás; en memoria eterna será el justo.
7 No tendrá temor de malas noticias; su corazón está firme, confiado en Jehová.
8 Asegurado está su corazón; no temerá, hasta que vea en sus enemigos su deseo.
9 Reparte, da a los pobres; su justicia permanece para siempre; su poder será exaltado en gloria.
10 Lo verá el impío y se irritará; crujirá los dientes, y se consumirá. el deseo de los impíos perecerá.
El verso 1 nos da la clave de su prosperidad, el hombre próspero teme (reverentemente) a Dios y se deleita en gran manera en Su Palabra.
Como dice en el Salmo 1:
Salmo 1:1-3
1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.
3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.
Una de las claves principales de la prosperidad es que Dios y Su Palabra son lo primero en su vida; como vimos antes en Deuteronomio 8:18: “Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas.”
El hombre próspero sabe que Dios es la raíz y la fuente de su prosperidad y por eso hace las cosas que están escritas en Su Palabra.
En el verso 2 vemos que la descendencia del hombre próspero será poderosa y bendita.
Como decía el salmista en el Salmo 37:25: “No he visto justo desamparado ni su descendencia que mendigue pan.”


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