La clave para todo esto es dejar que la Palabra de Dios sea lo primero en nuestra vida; para poder guardarla y hacer todo lo que ella dice.
2 Crónicas 20:20
20 Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos Salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.
Aquí volvemos a encontrar la clave de la prosperidad, estar oyendo lo que Dios quiere decirnos a través de su Palabra y la voz de sus ministros.
La Palabra de Dios debe ser lo primero en nuestras vidas si queremos ser bendecidos económicamente.
Juan 8:31-32
31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
Recordemos que andar en prosperidad es andar en verdad, y esa verdad es la que nos hace libres de la pobreza.
La voluntad de Dios es nosotros seamos prosperados.
En Deuteronomio 28 vemos las bendiciones y las maldiciones de la ley; en los versos 1 al 14 vemos las bendiciones que venían por el cumplimiento de ella, mientras que en los versos 15 al 68 nos encontramos por las maldiciones que venían por no cumplirla.
En los primeros 14 versos podemos ver el caminar de una persona que vive en la prosperidad de Dios.
Deuteronomio 28:1-14
1 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.
2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.
3 Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo.
4 Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.
5 Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar.
6 Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.
7 Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti.
8 Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da.
9 Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos.
10 Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.
11 Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar.
12 Te abrirá Jehová su buen tesoro,
el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.
13 Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas,
14 y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles.
En los siguientes versos podemos como la maldición de la ley consiste en pobreza. Enfermedad y muerte espiritual.
Gálatas 3:13-14,29
13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero),
14 para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.
29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.
Cristo nos redimió de la maldición de la ley, al morir en la cruz él pago el precio para que no tuviésemos que morir espiritualmente, para que no andemos en enfermedad y para que no pasemos pobreza.
Ahora somos de linaje de Abraham y herederos conforme a la promesa.
2 Crónicas 20:20
20 Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos Salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.
Aquí volvemos a encontrar la clave de la prosperidad, estar oyendo lo que Dios quiere decirnos a través de su Palabra y la voz de sus ministros.
La Palabra de Dios debe ser lo primero en nuestras vidas si queremos ser bendecidos económicamente.
Juan 8:31-32
31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
Recordemos que andar en prosperidad es andar en verdad, y esa verdad es la que nos hace libres de la pobreza.
La voluntad de Dios es nosotros seamos prosperados.
En Deuteronomio 28 vemos las bendiciones y las maldiciones de la ley; en los versos 1 al 14 vemos las bendiciones que venían por el cumplimiento de ella, mientras que en los versos 15 al 68 nos encontramos por las maldiciones que venían por no cumplirla.
En los primeros 14 versos podemos ver el caminar de una persona que vive en la prosperidad de Dios.
Deuteronomio 28:1-14
1 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.
2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.
3 Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo.
4 Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.
5 Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar.
6 Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.
7 Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti.
8 Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da.
9 Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos.
10 Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.
11 Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar.
12 Te abrirá Jehová su buen tesoro,
el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.
13 Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas,
14 y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles.
En los siguientes versos podemos como la maldición de la ley consiste en pobreza. Enfermedad y muerte espiritual.
Gálatas 3:13-14,29
13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero),
14 para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.
29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.
Cristo nos redimió de la maldición de la ley, al morir en la cruz él pago el precio para que no tuviésemos que morir espiritualmente, para que no andemos en enfermedad y para que no pasemos pobreza.
Ahora somos de linaje de Abraham y herederos conforme a la promesa.
. . .continuará


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