En el Salmo 35:27 vemos que Dios ama el vernos prosperados.
Salmo 35:27
27
Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa, Y digan siempre: Sea exaltado Jehová, Que ama la paz de su siervo.
Salmo 35:27 (Nueva Versión Internacional)
27 Pero lancen voces de alegría y regocijo los que apoyan mi causa, y digan siempre: “Exaltado sea el Señor, quien se deleita en el bienestar de su siervo."
Salmo 35:27 (Versión Moderna)
27 ¡Canten de gozo y alégrense los que se complacen en mi justicia! y digan siempre: ¡Sea ensalzado Jehová, que se complace en la prosperidad de su siervo!
El término hebreo para “ama” y “se deleita” es “kjaféts” que significa: “agradado, complacido con, amar, complacer, desear, favor, querer, voluntario”.
El término hebreo que se usa para “paz” y “bienestar” es “shalom” que significa: “seguro, bien, feliz, amistoso, bienestar, salud, prosperidad, paz, completo, dichoso, pacíficamente, propicio, prosperidad, salvo, victorioso”.
Y el término para “siervo” es “ebed” que significa: “esclavo, siervo, sirviente, cortesano, criado, jornalero, servidor, servidumbre”.
En este verso vemos todo lo que Dios quiere de nosotros, lo que le complace y le agrada, lo que ama y quiere, lo que es su voluntad.
La voluntad y deseo de Dios es que estemos seguros, que estemos bien, felices, que estemos completos, que tengamos bienestar y prosperidad, que tengamos salud y paz, que vivamos en victoria.
Tomemos en cuenta que este deseo era para Sus siervos, es decir, Sus esclavos. Recordemos que en el Antiguo Pacto Dios no tenía hijos sino esclavos.
En Hebreos 8:6 dice: “Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.”
Si en el Antiguo Pacto el deseo de Dios era que Su “shalom” o paz (con todas sus implicancias) lo recibiesen sus esclavos o siervos, cuanto más en el Nuevo Pacto donde ya no somos esclavos sino hijos.
Como dice en Gálatas 4:7: “Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”.
Nosotros ya no somos esclavos, ahora somos hijos, y como hijos Dios quiere que recibamos todas las cosas que el ya proveyó para nosotros gratuitamente en Cristo.
En Efesios 2:13-14 dice: “Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación”.
Por eso es que Cristo es nuestra paz, Él es nuestro “shalom”, y por medio de Él recibimos la paz, la salud, la prosperidad, el bienestar, porque en Él estamos completos.
Salmo 35:27
27
Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa, Y digan siempre: Sea exaltado Jehová, Que ama la paz de su siervo.Salmo 35:27 (Nueva Versión Internacional)
27 Pero lancen voces de alegría y regocijo los que apoyan mi causa, y digan siempre: “Exaltado sea el Señor, quien se deleita en el bienestar de su siervo."
Salmo 35:27 (Versión Moderna)
27 ¡Canten de gozo y alégrense los que se complacen en mi justicia! y digan siempre: ¡Sea ensalzado Jehová, que se complace en la prosperidad de su siervo!
El término hebreo para “ama” y “se deleita” es “kjaféts” que significa: “agradado, complacido con, amar, complacer, desear, favor, querer, voluntario”.
El término hebreo que se usa para “paz” y “bienestar” es “shalom” que significa: “seguro, bien, feliz, amistoso, bienestar, salud, prosperidad, paz, completo, dichoso, pacíficamente, propicio, prosperidad, salvo, victorioso”.
Y el término para “siervo” es “ebed” que significa: “esclavo, siervo, sirviente, cortesano, criado, jornalero, servidor, servidumbre”.
En este verso vemos todo lo que Dios quiere de nosotros, lo que le complace y le agrada, lo que ama y quiere, lo que es su voluntad.
La voluntad y deseo de Dios es que estemos seguros, que estemos bien, felices, que estemos completos, que tengamos bienestar y prosperidad, que tengamos salud y paz, que vivamos en victoria.
Tomemos en cuenta que este deseo era para Sus siervos, es decir, Sus esclavos. Recordemos que en el Antiguo Pacto Dios no tenía hijos sino esclavos.
En Hebreos 8:6 dice: “Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.”
Si en el Antiguo Pacto el deseo de Dios era que Su “shalom” o paz (con todas sus implicancias) lo recibiesen sus esclavos o siervos, cuanto más en el Nuevo Pacto donde ya no somos esclavos sino hijos.
Como dice en Gálatas 4:7: “Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”.
Nosotros ya no somos esclavos, ahora somos hijos, y como hijos Dios quiere que recibamos todas las cosas que el ya proveyó para nosotros gratuitamente en Cristo.
En Efesios 2:13-14 dice: “Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación”.
Por eso es que Cristo es nuestra paz, Él es nuestro “shalom”, y por medio de Él recibimos la paz, la salud, la prosperidad, el bienestar, porque en Él estamos completos.
. . .continuara


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